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I.F.F.

Aquí va otro de mis extraños y sorprendentes relatos.

I. F. F.

Se sorprendió al verse lamer la sangre de sus manos en el reflejo sepia de aquella cristalera polvorienta; a estas alturas ya empezaba a dejar de sorprenderse de muchas cosas de las que iba haciendo, no pensaba en la posibilidad de contagiarse con aquella sangre infecta; ni tan siquiera le desagradó el sonido de la nuez al partirle el cuello al último de sus tres asaltantes: así debía ser.
Tenía que encontrarle y solventar todo de una vez, no dejaría de luchar por su hija, jamás la abandonaría bajo sus manos, no se convertiría en uno de ellos, en una de aquellas cosas innombrables.
Al menos tuvo suerte de conseguir ese chivatazo y por eso ya estaba cerca del lugar, a pesar de la distancia podía oír la música de ese inmundo garito. Se metió en el callejón. No le importaba que la policía pudiese encontrar los cuerpos, tarde o temprano aquellas cosas serían descubiertas: ya no sería el único que las vería como eran realmente.
Sabía que la policía no le creería: un exdetective privado reconocido en su momento, pero actualmente venido a menos, cuyo trabajo actual reside en apalear de vez en cuando a los clientes de un usurero judío para recordarles los términos de su contrato; a todo ello se le podía añadir una adicción a la cafeína, al alcohol y todo ello mezclado con las pastillas que le recomendó el doctor que tomase cada… cada… ¡Que más da, sólo las tomaba cuando esos terribles dolores de cabeza le atacaban! Vamos, un testigo de completa “fiabilidad” para esos engreídos polis.
Siguió hacia la puerta trasera y negra del antro, tambaleándose llamó y esperó, cuando se abrió la puerta apareció uno de ellos, era fácil reconocerlos: cuando concentraba su vista sobre ellos se volvían borrosos. Le golpeó fuertemente con la culata de su pistola, si le disparaba se descubriría antes de tiempo.
Se llevó las manos a la cabeza y tocó su hombro.
No sabía cómo lo disimulaban, pero él podía ver los letreros en su extraño idioma, los lavabos tenían que ser aquellas dos puertas. Oía el ruido en la tercera puerta, allí estaban.
Debía tener cuidado con el sudor o se le podía caer la pistola, sacó un pañuelo sucio y se secó el sudor. Maldito calor, ni en este refrigerado garito se aliviaba.
Tenía suerte, faltaba poco para abrir y por lo tanto no tendría el lugar lleno de gente que se entrometiese.
Se iba haciendo paso, poco a poco entre sus zancadillas.
¡Ahí estaba! Borroso como los otros, acompañado de otras dos jóvenes que aún no conocían con quien estaban tratándose. Se colocó apenas a un metro de él y sacó la pistola ¡Pero ésta no estaba! En algún momento entre la puerta y donde se encontraba ahora se le había caído, pero no importaba aún tenía suficiente fuerza en sus brazos para estrangularlo. Se lanzó a él mientras balbuceaba unas frases musitadas que sólo una de las chicas oyó.
El ser le empujo y todo dio vueltas a su alrededor, su cabeza parecía estallarle metida dentro de una coctelera cuando…

___

Los pensamientos del detective Javier.

Ya llego tarde por culpa del puto tráfico. Luego te dice la gente “a buenas horas, tarde como siempre” ¡Que no cojan el coche hasta para mear, no te jode! Al menos me han puesto como ayudante al sargento Vicente, me facilitará el trabajo; si tuviese a diez tíos como él y otros tantos como yo, seríamos la envidia de todas las comisarías de España.
Menudo garito, seguro que están más preocupado por no poder abrir ésta noche que por el intento de asesinato. Ya lo decía mi abuela: no hay nada peor que los nuevos ricos, el dinero hace el esnobismo, la cultura la elegancia. ¡Que fachada: a dos círculos y tres rayas lo llaman arte! Estúpidos, tenían que haber ahorcado al frustrado de Kandinsky en su momento.
Ese tipo sobando las dos niñatas debe ser el dueño, al que han intentado matar y… pero ¿y ese muerto, no era un intento de asesinato? A ver si el sargento Vic me aclara alg… ¡Ah! Ahí está.

Dialogo policial.

-Sargento Vicente ¿Qué ocurre aquí, quien es el cadáver éste, no era un intento de asesinato?- Dijo con un saludo militar, mas que un saludo marcial era un “qué pasa tronco” desganado.
-Detective ¿No reconoce al cadáver? Es, era el exdetective Román, ese que ahora se dedicaba a la extorsión bajo las órdenes de un usurero ¿lo recuerda?- Dijo en un tono monocorde profesional.
-Eh,… si, ahora le recuerdo ¿Qué se sabe por ahora?- Fijándose en el frío cuerpo y sin volver la cabeza hacia el sargento.
Vicente recitó -Le haré un resumen de lo que he averiguado. Aquí, Román, entró por la trasera, golpeó al segutara con saña tras abrirle éste la puerta, suerte que era un cabeza dura que si no… Tras entrar se dirigió hacia el dueño, los testigos dicen que se balanceaba torpemente como un borracho. El dueño es el señor Ruises, ese que está con esas dos “lolitas” mayores de edad- Le señalo al propietario de la discoteca.
Continuó narrando -Pues bien, se dirige a él, dice no se qué incoherencias balbuceantes y se tira para su cuello, así de repente. El señor Ruises que estaba en éste sofá le dio una patada para quitárselo de encima, Román se cayó rompiendo la mesa de cristal, se quedó inconsciente y murió. Todos los testigos han coincidido el la misma versión. De todas formas he llamado al doctor Lope, a ver que me dice sobre la muerte. Ya lo ha examinado y ha ido un momento al lavabo y… Ahí viene- Ambos se quedaron mirando al doctor.

El docto doctor resuelve el misterio.

El doctor Lope se acercó con paso firme, continuo, pero lento, su edad no le permitía una mayor velocidad. -Les acabo de ahorrar un tiempo valioso, me deben una- dijo sonriendo.
Los dos policías se miraron atónitos.
-He llamado a un colega de la seguridad social y devolviéndome un favor me ha proporcionado el historial clínico del difunto Román-.
El detective Javier dijo -¿Porqué se le ocurrió hacerlo?-.
-El señor Ruises, al parecer le examinó después de golpearle tras ver que no se levantaba, estaba vivo pero inconsciente, cuando llego la policía y la ambulancia estaba muerto, no había contusiones ni golpes que me hicieran pensar en algún tipo de traumatismo interno, por lo que me decanté por hacer esa llamada…- una pausa ex profeso para mantener el suspense y prosiguió -…el finado expiró por muerte natural, ya que sufría una enfermedad, el I.F.F.-.
El sargento interrogó con su tono grave monocorde -¿if?-.
El doctor explicó -I.F.F. o insomnio familiar fatal. Es una enfermedad extremadamente rara que se caracteriza por producir una degeneración del sistema nervioso, a nivel del tálamo, que se manifiesta por una alteración severa del ritmo circadiano, el ritmo sueño-vigilia; acompañado de ataxia, carencia de la coordinación de movimientos musculares, de severidad progresiva; trastornos vegetativos, fundamentalmente hipertermia y sudoración, miosis y otros trastornos endocrinológicos. A lo largo del tiempo el insomnio, intratable, agrava el estado confusional y las alucinaciones inducidas por la falta de sueño, para finalmente llegar al coma y provocar la muerte aproximadamente a los nueve meses-.

Esperando que os guste, Crúoras.

Siempre he sido un romántico empedernido. Siempre los sentimientos has sido una fuente de inspiración imprescindible para mí. Mi condición actual -sin que cupido halla posado su vista sobre mí- me impedía escribir algo de éste género. Pero tenía esa espina clavada y por fin la inspiración me llegó.
La siguiente poesía libre ha llegado, al menos al nivel que creía mínimo para que yo, críticamente la aceptase exponer.
Solamente espero que os embargue.
Ya me daréis vuestra opinión.

 

EL BESO ETERNO

El primer beso es el beso eterno.
Emoción tímida, casi temerosa, pero deseable e irresistible.
Entidad libre que se puede acariciar sólo una vez en la vida.
Inmortalidad que es el testigo de la inocencia y de la ternura.
Dulzura concentrada en una sensibilidad mágica.

Anomalía anímica en el decurso vital.
¿Fantasía, realidad? ¿Tal vez confusos recuerdos quiméricos?
Beso primigenio: palimpsesto incurable en el corazón.
No existe nepente deífico que lo consuma.

Un momento suspendido en la corriente del tiempo.
Unos segundos guardados entre los sueños;
y como tal Onírico: etéreo, imperdible, fascinante:
imperturbable ante las parcas, inalcanzable para Átropos.

Cuando el céfiro lo desvía de tu trayectoria,
cuando lo desgarra de tu vigil realidad;
tras la ruptura incoherente: la sombría aceptación.
Sólo, vacío: acompañado de lacerante dolor te hallas.

El paso de los doctos anales permiten estimar
la tristeza melancólica de su recuerdo.
Nada puede arrebatarte, hacerte olvidar que,
aunque solamente fuese aquella vez,
es suficiente para que el beso eterno
te acompañe hasta tu óbito colofón.

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Esperando que os guste, Crúoras

Ahí va un relato corte de corte romántico:

EL AMOR SON LOS DETALLES

Alguna vez les han preguntado qué es el amor. La mayoría respondemos: es cuando quieres a la otra persona más que a tu propia vida. Así es, pero hay otras maneras de conocerlo sin necesidad de llevarlo al cabo a los extremos, el amor es dulzura y comprensión ¿porqué intentar forzarlo? El amor son los detalles.

Desear uno levantarte antes que ella para admirarla dormida, con la boca entre abierta y con esa candidez que provoca el plácido sueño, envidia de los ángeles.
Hacerla sonreír mientras desayuna, que su sonrisa y sus ojos expresen simpáticamente ¡Que tonto eres! Pero saber que ella no cambiaría esos momentos “que tonto eres” por nada del mundo. Saber que disfruta con el sabor del café que le has preparado.
Mirar su concentración al escribir y conocer cada pliegue diminuto de la piel de su delgada mano que apoya sobre su mejilla. Grabar en los profundos recuerdos de tu mente el tintineo de sus pulseras cuando baja lenitivamente su mano.
Esos instintivos movimientos suaves y repetidos que realiza siguiendo el compás de una encantadora música me hacen estremecer: sabiendo que ella disfruta tiernamente de una manera natural.
Admirarla cuando atiende con verdadero interés las cosas que dice ese anciano.
Verla disfrutar observando un cesto de pequeñas flores.
Experimentar como ella en un impulso compra unas jugosas fresas que comerá con deleite satisfaciendo un antojo.
Su interés en unas viejas fotografías de mercadillo imaginando viejas y emotivas historias de antaño.
Una sonrisa provocadora y sensual, seguida de una mirada coqueta de soslayo que atisbo, se que ella sabe como me altera, y ambos jugamos a un juego de conquistas que sabe de antemano que me tiene ganado: eso es lo de menos.
Verla llorar es contemplar tu alma partida.

Amor consiste en ser feliz sabiendo que tu amada es feliz.

-Timadamente dedicado a Tanita Tikaram-.

Esperando que os guste, Crúoras

Gracias al relato de Raelana (una amiga) que me trajo muy bueno recuerdos de juventud, me voy a atrever a escribir un relatillo de ciencia ficción. Considero ésto más que un relato un ejercicio básico con la mera intención de entreteneros e intrigaros. Mi intención es hacer siete instantáneas de un posible futuro. Y aquí las tenéis:

Instantaneas de un futuro incierto

Esperando que os guste; Crúoras.

 

Pues ahí va el relato completo de El diario de Frederik Rumnhein:

 

 

  El diario de Frederik Rumenhein.doc

Esperando que os guste; Crúoras.

La Voz

LA VOZ

Para comprenderme mejor tendréis que hacer un esfuerzo de vuestra inteligencia o al menos de su imaginación.

¿Quién soy? La voz de un difunto, el último aliento en la postrimería de un humano. Mi mensaje es de vital importancia para vosotros y por ello debéis prestar atención ¿No me creéis? Acaso no escucháis nuestras voces en lo que vosotros llamáis psicofonías, no intentáis hablar con los difuntos en vuestra desesperación ante lo desconocido a través de espiritistas ¿Anheláis un contacto con nosotras y sin embargo ahora os produce miedo?

Debéis de saber que vuestras últimas palabras (Nosotras) son un indicativo de la vida que habéis llevado: una muestra que comprende todos vuestros sentimientos y actos; un legado que bien puede ser valioso o impío y que será vuestra huella en un mundo sin fin de maravillas desconocidas ¿Os extraña?

Entonces porqué que le concedéis tanta importancia a las últimas palabras de un moribundo: somos su legado. Todo lo que dice es una cuestión de vital importancia, su vida puede condensarse en la esencia de sus terminales palabras y lo que diga será transmitido a otro humano, siendo su guía, es una cuestión normal en el ciclo vital ¿Acaso pensabais que la muerte era el final? La vida da paso a la muerte y la muerte a la vida. Ese legado abrirá un camino en el recién nacido escogido ¡Pensad bien que decís: como vivís!

Si, esa es nuestra función; vagamos de un lugar a otro esperando el momento decidido, hasta dejar el mensaje adecuado al nacido indicado, esa es nuestra misión y vuestra maldición. Sinceramente no se cómo os han dejado tal responsabilidad si no podéis ni conservar vuestro hábitat.

Por lo tanto hacednos lo mejor que podáis, sed creadores de hermosas y valiosas palabras útiles a vosotros mismos, haced Voces maravillosas, al fin y al cabo también tenéis el don de crear. Decidid y hacedlo bien.

Me tengo que ir, mi nonato está a punto de ver la luz, tengo que morir para ayudaros, no os olvidéis de mi mensaje…

 

¡Esperando que os guste, Crúoras!

Monstruo

EL MONSTRUO QUE NO ERA UN MONSTRUO PERO QUERÍA SER UN MONSTRUO

  

Le humillaban, vejaban y pegaban.

Así pasaba un día tras otro, apostado en un rincón llorando y deseando ser invisible.

Se hizo amigo de la soledad.

Sus compañeros fieles eran Fantasía, Miedo, Angustia y Odio.

Nunca estaba tan a gusto como cuando estaba solo añorando compañía.

Era un monstruo horrible e indeseable: para los otros.

Monotonía molesta y monstruosa.

Tanto es así que se acostumbró.

Intimó con la oscuridad, con el miedo, con la fealdad.

Su vida en exclusión le obligó a pensar.

Así descubrió la debilidad de sus cazadores.

¡Era el miedo ancestral a lo desconocido!

Descubrió que no era un monstruo: solo un patito feo.

Pero su instinto de conservación le salvó.

Se convirtió en el monstruo que le decían que era.

De tal manera que les asustaba, que le temían ¡A él!

Vivió como un monstruo aún que no lo era, pero al menos vivió en paz y a gusto consigo mismo.

Pasó mucho tiempo cuando…

___

…Se convirtió en el cisne blanco y ya no le veían como un monstruo.

Le aceptaban por su nuevo cambio, por un simple cambio de la naturaleza.

Por ello y por haber aprendido las normas y leyes que regían su mundo: no el suyo.

Ahora sabía hacer que le temieran. Pero también sabía como pasar por ser como ellos.

Ahora le aceptaban como a uno más es sus pobres, tristes y temerosas vidas.

Como nunca fue un monstruo y nunca fue malo, ahora le aceptaban.

Solo provocaba temor como método de autodefensa.

¡Ya no era un monstruo para ellos! ¡Ya no era un monstruo!

¿Y sabéis qué?…

___

  

… Anhelaba ser el monstruo que durante tanto tiempo le creyeron.

De vivir su vida, de una vida que le obligaron a vivir y que él aceptó.

De la paz, de anhelar la soledad y la tranquilidad.

Su inocencia ya no le dejaba ser el Temor Ancestral. ¡Lástima!

Ahora, de nuevo: ¡deseaba ser un monstruo!

¡Esperando que os guste –y tal vez alguno se identifique-, Crúoras!

 

DIVAGANDO

DIVAGANDO

  

Otra vez estaba divagando cuando miré a la puerta de cristal y ahí estaba el gato, me miró como el que mira algo con lástima, se dio la vuelta y se rascó la oreja queriendo quitarle importancia, era blanco y negro moteado, de cola entera negra, cuando me levanté y le presté atención se fue. Odio los gatos y creo que ellos a mi también. Pero ya se me han aparecido de forma similar en otras ocasiones.

Pasa otra noche. Hay algo común en todas sus apariciones, creo que en las dos o tres ocasiones que me he fijado un momento en ellos, justo antes, mi mente estaba viajando o divagando, no dando importancia a nada, cuando los miré se marcharon.

Estaba pensando. Siempre que mi mente barrunta perdida por esos mundos de la imaginación, mi cuerpo hace algo que intenta llamar mi atención, cuando dibujo mi cuerpo se ralentiza, mi mirada se encuentra perdida y no veo los detalles con claridad, entonces siento como el aire pasa por mi nariz lentamente y mi cuerpo está frío; en las raras ocasiones en las que me hallo en este estado siento los músculos de las piernas como cuando nunca los sientes, salvo cuando haces ejercicio.

Otra vez divagando, perdido en mis pensamientos y cuando lo hago siento una extraña sensación, como si algo importante me fuese a ser revelado. Una persona aparece. Llamando mí atención haciéndome volver al estado de vigilia. No puedo evitar pensar qué relación tienen todos estos sucesos ¿Porqué siempre aparecen cuando menos lo deseo y mucho antes de darme cuenta de lo que está pasando? Porqué tenía miedo de…  ¿Entrar? ¿Qué le pasa a mi estúpido cuerpo cuando me encuentro en tan extraña situación? ¿Qué tiene que ver los gatos en todo esto? Malditas preguntas. Lo único que sé es que esta noche me distrajeron de tal manera que me olvidé de las preguntas. Pero esta vez he tomado mis precauciones, esta vez las he escrito… Mañana confirmaré si lo que pienso es cierto.

Cuanto más intento perderme en mis pensamientos más reclama mi atención.

¿Porqué no me gusta el frío? ¿Porqué a la gente que conozco que tiene una gran imaginación no le gusta el frío? ¿Porqué cuando más me pregunto o mejor es la pregunta más me distraen?

¡Otro gato! He hecho un intento rápido de concentración, se ha acercó y me miró, solamente cuando le dije  -Por favor quiero saber porqué- entonces ha huido.

¡Tengo que encontrar el método para librarme de mi cuerpo y de todo aquello que me interrumpe!

Le he enviado un mensaje a Juan Ramón para que venga o mejor aún me confirme la cuestión del frío o del calor. Espero respuesta.

Todavía no he recibido respuesta de mi amigo. Esto es de locos. Ahora que estoy haciendo progresos empieza a nevar y la estufa se ha estropeado, si no es un complot qué es ¡Ahora no puedo sumirme en el estado, así que mientras aprovecharé para buscar información!

Otra vez lo han hecho, cuando el frío no me detiene, cuando no oigo los sonidos, cuando leo, cuando me centro y mi vista apenas alcanza a concentrarse en la lectura y mi mente empieza a divagar ¡Entran y me interrumpen! Ahora lo sé, hay algo y ese algo me impide entrar en no sé qué sitio ¿Será en el mundo onírico, aquel que guarda sus propios secretos o ese algo que me lo impide puede tomar muchas formas, son quizá solamente guardianes felinos bajo sus órdenes? No, no espero que comprendáis lo que tan siquiera he escrito, éstas palabras solamente están dirigidas a esas almas sensibles que solamente pueden percibir lo que yo o tan siquiera intentarlo.

Pero algo de lo que estoy seguro es que pienso averiguarlo. Lo pondré por escrito y lo dejaré en su momento para que solamente los que son como yo puedan hallarlo y así poder ayudarles ¿Podré averiguar que demonios le pasa al mundo? ¿Me dará tiempo a ponerlo por escrito? Lo que si sé es que por la noche es el mejor momento de reflexión. El frío y la inquietud me llegan. No tengo miedo, pero en le caso de que el momento se presente no se que hacer. Tendré que pensarlo.

¡He visto una guía hacia la luz siguiendo las instrucciones del libro prohibido! Aquel que me hizo darme cuenta  de… ¡Dios, otra maldita interrupción! Pero pienso seguir, no me importa nada, pienso llegar al final de este asunto.

Retomo: solamente me da miedo la realidad, no se aún cómo actuar o cómo lo sabré pero siempre está ahí para impedírmelo, es como si fuera una gran máquina bien engrasada y viviente, que vigila cada uno de tus pensamientos y las situaciones de cada uno. Es una prisión viva que intenta por todos los medios no dejarte salir. -Barrunto- Pero como toda prisión tiene un fallo. Tengo que descubrirlo, quizá… los otros tengan algo que ver con ellos.

¿Y AHORA QUÉ?

¿Y AHORA QUÉ?

Mataron a mi familia, hicieron una masacre en mi pueblo, quemaron las casas de aire y cristal, mis amigos cayeron de las torres de vigilancia y por si fuera poco, mi reclamo al cielo se quedó en un grito de silencio.

Un día, sumido en la desesperación y cuando empezaba a ser fuerte para sobrevivir a la epidemia producida por los muertos: apareció un ser ante mí, una silueta donde se podía ver las respuestas escritas en el cielo estrellado que reflejaban los brillos de sus ojos. No hablaba, pero oía sus respuestas en mi mente. La silueta me ofreció un nombre para dirigirme a ella, el cual era: “El forjador de guerreros”.

El forjador me entrego La espada, que acabaría fundiéndose con mi brazo como una extensión de mi cuerpo y me enseño a manejarla diciéndome -La espada no mata, su filo no corta, su punta no penetra, tan solo es metal inerte ¿Pero qué ocurre si alguien sabe como usarla? Puede llegar a ser el arma letal más poderosa que existe. Así aprendí a utilizarla como el mejor.

El forjador me entregó El escudo, me enseño a manejarlo y a conocerlo tan bien como La espada diciéndome -Con la espada matarás a tus enemigos pero recuerda que no puedes controlarlo todo, tus rivales también saben luchar, así que debes aprender a defenderte, sabes que en la batalla no solo estas tú y que deberás proteger a otros ¿Cómo lograrás hacerlo sin escudo?-

.

Por fin estaba preparado para la batalla y me dirigía al encuentro de los asesinos (Ya que no se muere a manos de uno sino de varios), cuando El forjador me detuvo y me preguntó -¿Cómo sabrás quienes son tus enemigos? Hace mucho que ocurrió ¿Ahora podrías identificarlos? Sabes que no- Continuo a pesar de mi enfado -Para poder hallarlos, tendrás que entrenar la paciencia y sabiduría, así obtendrás la meta que anhelas-.

Me entrenó con piedras, acarreándolas todo el día y toda la noche en mi actividad física. Además en mi entrenamiento mental me comentó El forjador que observase a las piedras atentamente y que esperase a que me hablaran. Tardé tiempo hasta que comprendí que las piedras no hablan, pero si que transmiten mensajes a través de lo que le rodea y así descubrí que son necesarias para la vida.

Era la hora de la verdad, estaba listo y pronto llegaría el momento de la venganza. Justo cuando me marchaba me entregó un último regalo. Una armadura, me sorprendí al verla ya que debía pesar toneladas. Cuando me la puse era tan ligera como la ropa, me informó que eso era motivo de mi entrenamiento.

Y antes de desaparecer se despidió con las palabras siguientes -La armadura te protegerá cuando no puedas atacar ni defender o cuando surja un imprevisto, recuerda que quitársela a tiempo puede ser beneficioso- Dicho esto se despidió.

Hice un gesto de asentimiento y despedida, a la vez que desaparecía pude percibir como murmuraba algo que no entendí y que ahora comprendo: “Es justa la venganza. Pero estos años de entrenamiento perdidos y desaprovechados para nada”.

_____

Viaje por un tiempo indeterminado cruzando desiertos, los días y las noches transcurrían uno detrás del otro hasta que una mañana, por fin, encontré el cáncer que debía erradicar.

Mire a mis enemigos y aunque eran diferentes a lo que esperaba me enfrenté a ellos.

Mientras luchaba iba agradeciendo el entrenamiento y los consejos de El forjador de guerreros. La sangre que brotaba de mis contrarios me hacía más fuerte y furioso cada vez ¡Claro que algún golpe recibí! Pero no era nada comparado con el daño que ellos habían hecho sufrir a otros, a mí, aquel que juré devolvérselo.

Cuando cayó sin vida el último cuerpo sanguinolento, me senté a descansar y a disfrutar del espectáculo que formé. Como el pintor que contempla su obra finalizada.

Disfruté desde luego, pero cuando me puse a pensar en todo, me di cuenta de las últimas palabras del forjador “era justa la venganza” y al pensar que había ganado con ello llegue a una conclusión: nada, solo mucho tiempo desperdiciado.

Lo único que había hecho era lo que más odiaba precisamente de mis enemigos.

Me enfadé y le quise echar las culpas al forjador, pero lo único que él había hecho era darme lo que más necesitaba entonces. Me percaté de mis errores y lo malo es que él ya no estaba allí para ayudarme.

Me quede como al principio, solitario, herido en mi corazón y con un cementerio por casa.

¿Y ahora que?

No tenía a nadie, la muerte parecía disfrutar conmigo, me había convertido en su representante en los campos de batalla.

Pero algo dentro de mí se negaba a reconocer esa situación, no sé que era ¿Tal vez los restos de las enseñanzas de El forjador de guerreros (pues todas sus lecciones no se referían solo al combate) o tal vez era el último grito de la impotencia?

Fuese lo que fuese tomé una decisión: la fuerza, el coraje y la pasión que poseía para la lucha la utilizaría en la búsqueda de un nuevo hogar donde las plantas creciesen por el agua y no por las lágrimas vertidas por el dolor.

Me pondría en marcha en busca de un destino incierto, en busca de un pueblo de paz, No sé si lo encontraría o lo que pasaría pero esperaba lograrlo, ahora si daría mi vida por ello.

______

Allá a lo lejos y tras meses de un incontable caminar a través de inhóspitos parajes, vislumbré un pueblo de casas brillantes de múltiples colores, que me recordaban a mi antiguo hogar de aire y cristal, solo que algo diferente. Cuando me quedaba poco, a punto de cruzar la última duna me dio miedo y me paré pensando en que podía ser una ilusión, una visión en mi cerebro. Mi cuerpo se paralizó de pronto, miedo y confusión me aturdían.

Pero cuando alcé la cabeza vi una mano que se extendía ante mí, una mano imprecisa, cuando me erguí vi una silueta familiar de ojos estrellados.

El forjador de guerreros que se encontraba delante, le habló a mi mente como siempre -Te esperaba hace tiempo. Aún me queda una cosa que decirte: éste será tu hogar de paz, serás acogido y como quieras vivir tu vida será solo tu decisión. Pero jamás olvides mis enseñanzas, ya que te servirán en un futuro; esta buena gente necesita de un protector y creo que ese puede ser tu destino, ahora debes seguir adelante. Hoy será la última vez que nos veamos, así que recuerda todo lo ocurrido y continua tu camino-.

Vi como El forjador de guerreros se desvanecía ante mis ojos como una bruma.

Siempre recordaré sus ojos y la sonrisa que se le podía entrever a veces y sobre todo sus enseñanzas.

Ahora y delante de mí me esperaba un futuro, un pueblo, un hogar y una compañera para seguir con mi vida.

¿Y ahora qué ocurrirá?

SOY

Nota: éste texto debe leerse primero los renglones impares, luego los pares y posteriormente entero, al leerlo de esa manera  veréis que no tienen el mismo sentido.

  

SOY

   

Soy el que está siempre en tus sueños.

Él está en un rincón en el fondo de tus sueños.

Soy el que conoce los deseos de tu corazón.

Al que presientes muy cerca de tí.

Soy el que llega a lo más profundo de tu intimidad.

Al que confías tus sentimientos.

Soy cómplice de tu dolor, tus ansias y visión.

Al que siempre sientes cerca en tu soledad.

Soy el que tramará los hilos místicos.

Le ves como a un extraño geniecíllo.

Soy el que transformará los sueños.

Al que curiosamente mirarás.

Soy el que abre el camino para cumplir tu ilusión.

Él te pondrá en tus manos la otra mitad de tu corazón.

Soy al que sonreirás por eso.

Es al que darás las gracias.

Soy el que con una sonrisa te responderá.

Mientras que un porqué recorre tu cabeza.

Soy el que sin pedirte nada a cambio.

A él querrás corresponder.

Soy simplemente el que desaparecerá.

Y el no te dejará.

  

“Pensamientos del tercer mejor amigo”…

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